lunes, 1 de noviembre de 2010


“Mañana pasea solo. Te dejo que pienses tranquilo”
A la mañana siguiente a pesar de no haber encontrado los folios con todos sus escritos se fue con el coche como cada día. Por suerte en la radio ese ocho de abril, había un descubrimiento.
Un nuevo y joven autor quería hacerse notar. Los locutores comentaron que era un caso excepcional y que gracias a la maravillosa magia de sus textos iban a leer algunos de ellos.
Uno tras uno empezaron a oírse todas sus historias, cuentos y relatos… todos leídos con esa maravillosa voz que tanto le había acompañado. Ahora, el descubrimiento era suyo. Descubrió que los sueños existían.
Esa mañana, esa bonita y clara mañana, ya no se sentía triste.

jueves, 21 de octubre de 2010



Los corazones rotos no son más que amargas esperanzas. Amor y libertad. Deseos sin cumplir. Desembocaron en un mar de dudas. Soñaron con ser felices. Se cayeron. No les quedaba nada. Simplemente tenian que sobrevivir.

lunes, 4 de octubre de 2010


-Cada vez que sonrías un estrella se encenderá en el cielo.
-¿Y si sonrío permanentemente?
-Entonces llenaras el cielo de luces.
-Eso es muy estraño...
-Lo sé, pero recuerda que una sonrisa puede iluminar un mundo entero.

miércoles, 22 de septiembre de 2010


Apareciste,doblaste la esquina derecha de la calle ancha. Estaba llena de vida. Llena de comercios abiertos que te invitaban a sonreir. Ibas danzando por la ciudad del amor, la que te había hecho reir tantas veces, la que cada mañana saludabas con la emoción que se merecía. Eras inevitablemente feliz. Querías gritarle al mundo que deseabas que nada de esto acabara nunca. Querías sonreir a todas las personas que te miraban con ojos curiosos y espectantes. Querías bailar y cantar. Pero sobre todas las cosas querías ser feliz, amar y llorar de alegría todos los días de tu vida. Eso era lo que harías a partir de ese momento. Nada ni nadie te robaría la alegría. Nada ni nadie permitiría que no lloraras con esa canción. Nada ni nadie sería tan fuerte como para robarte tu amor y tu felicidad. Eras tú, joven, libre, deseosa, soñadora. "¡Gracias!" gritaste... "¡Gracias vida!" La gente sonreía mientras te miraba. Andabas por París. La vida te había dado la oportunidad de volar.

Volar de felicidad.

lunes, 20 de septiembre de 2010


Hacía mucho frío cuando saliste de casa. Las calles solitarias te saludaban mientras cruzabas la carretera. No lo sabías pero eras observado por multitud de objetos inhertes. Tu mente se distraía con las nubes que corrían apresuradas. La imaginación volaba tomando forma y vida.
Estabas a la orilla del mar y a la vez en la ciudad, en el centro.
¿Podía ser posible?
Decidiste que sí. Dejaste que tus ideas volaran. Un dulce olor a sal corrió por tu pituitaria. Notaste un ligero rasgo de agua en tus zapatos y el tacto de las piedras en los dedos. Sentiste que si agachabas un poco la mano descubrirías arena caliente y solida.
Abriste los párpados. Un coche atravesó tu mirada. Un semáforo cambió de color. El humo de una motocicleta emborró tus ojos. No había rastro de agua marina por ninguna parte. No te importó. Volverías a casa, te acostarías y todo volvería a aparecer. Esta vez te mojarías el pelo, tenías demasiado calor.

sábado, 18 de septiembre de 2010


Cada mañana, cuando se despertaba me regalaba una nueva sonrisa. Una nueva que jamás lograría olvidar.
Me acuerdo como se levantaba de un salto de la agitada cama con sábanas blancas, estiraba los brazos hacia arriba suavemente, se rascaba la mejilla derecha y me deleitaba abriendo la boca y mostrándome sus blancos dientes de porcelana. Recuerdo que cada vez que esto se producía, una musiquilla ligera y frágil se hacía notar en mi cabeza, indicándome que en ese preciso y diminuto instante mi corazón se volteaba mostrándome que era irremediablemente feliz.

martes, 22 de junio de 2010


Cada día que pasa, siento más lejano que vaya a encontrarte. Siento que mi corazón se debilita, que mi alma se romperá hasta que no quede nada de ella. Siento que mis pasos sobre el asfalto de la calle, cada día son más débiles y que las sonrisas forzadas, cada día lo son más. Siento que mis piernas están cansadas de correr, que mis ojos no abarcan todas las miradas. Siento que cada lágrima que derramo no sirve para nada y que cada mañana es una pérdida de tiempo.
Siento que no voy a poder volver a reir, que no voy a poder soltar una carcajada y que mis horas de amor, cada día se me apagan. Siento que los recuerdos, no son recuerdos, si no memorias de una vida pasada, y también siento que las noches son enternas y los días, son más noches amargas.
Pero, por ahora, no me importa nada de eso.

Un día al amanecer, abriré la puerta y estarás tú. Entonces todo, habrá valido la pena.

miércoles, 16 de junio de 2010


Fumaste un cigarro, lo encendiste lentamente, después te fuiste. Querias no tener ninguna dirección, y tu mayor plan, era no tener ninguno. Empezó a amanecer. La ciudad poco a poco se despertaba. Soltabas y volvías a tomar humo de tu cigarro. Aquella mañana, una joven de dieciseis años te sonrió cuando se cruzó contigo por la calle. Aquella mañana fue una mañana que nunca olvidarias.
No pasó nada, eso fue lo que la hizo diferente.
Llegaste a casa, te tumbaste y te decidiste a soñar.
Los sueños no aparecían. Te revolvías en el sillón, enloquecido.

No podías vivir sin soñar, por ahora, era lo único que te quedaba.
Cerraste una vez más los ojos.

Luego nadie te encontró.

lunes, 7 de junio de 2010


Si piensas que algún día podrás conseguirlo crecerás tanto que tocarás las estrellas con las manos. Si realmente piensas que todo esto puede acabar y que algún día, tú, volverás a ser feliz, la felicidad se retornará en forma de viento y llamará la puerta de tu casa aullando como un lobo. Si quieres puedes. Si realmente la paz es tu mente, la paz acabará con la guerra. Si es lo que piensas, nadie te lo robará jamas... si es lo que amas nadie te abrirá el corazón... ni la mente. Nadie podrá pensar que tu no pensaste lo que pensaste, por que lo hiciste y nadie puede acabar con ello. Ahora corre por esa calle que se abre ante tus ojos, recorre sus rincones y divisalos como los últimos.
Eres tú y nadie más. Nadie más, solo tú. La vida está hecha para ti.

Give life a chance.

domingo, 6 de junio de 2010


-Sabes perfectamente que el mundo gira... asi que no inventes cosas raras...
-Pero.. ¿por qué no va a poder hacer cuadrados... o triangulos, órbitas distintas?
-Por qué no, se acabó.
-Entonces tú...si andas recto... solo puedes andar recto, no puedes girar en las esquinas o rodear las rotondas.
-No es lo mismo para nada y lo sabes... la tierra está hecha asi, los humanos no.
-Eres un cobarde ¿sabes? un verdadero cobarde... simpre haces lo que está escrito, lo estrictamente correcto y nada más... nunca te sales de los ejes ni bailas con la luna, nunca tocarás el sol ni dormirás en las nubes, siempre harás lo que está preparado para los humanos y nada más... eso demuestra cobardía y tú... eres el reflejo de esta.
-Estás equivocada, tu nunca has hecho esas cosas raras... eres una humana y nada más.
-Para nada.... tu eres el equivocado, todas las noches subo ahí arriba y me poso en las estrellas, hablo con la luna y luego bajo a correr con los guepardos de la sabana.
-Dios mio... tienes la cabeza llena de pájaros...
-Pues tú... tú la tienes llena de nada.
-No... ¿sabes mi última nota de botánica? Un nueve... eso demuestra que no la tengo llena de nada...
-Está bien... llena de botánica ¿para que te servirá eso? ¿para graduarte? sinceramente, prefiero hacer cosas más interesantes que saber el color de una hortensia amadeus trotengium... prefiero volar, algo que tú nunca conseguirás.
-Pues cogeré un avión...
-Volar con el cuerpo, soñar.
-Oh.. ya lo comprendo... estás hablando de soñar.
-¿sabes? Tu mismo lo dices muchas veces.... los sueños se hacen realidad... y los sueños se alimentan de imaginación y yo ahora me voy.

Entonces ella, levitó tres metos del suelo. Esa noche la luna se volvió roja y las estrellas danzaban en el horizonte.